26 ago. 2010

El olvido

Se sentía sola, diminuta bajo la sombra de aquel frondoso árbol. Se escondía, huía, no quería que volvieran a encontrarla, se había cansado, había luchado y había perdido, no tenía fuerzas para seguir, ni nadie que la apoyara y le diera una voz de aliento.

Sentía cada uno de los latidos de su corazón, había corrido tanto que de un momento a otro sus piernas no le respondieron más y tuvo que detenerse en ese sitio solitario, como ella. No se escuchaban pájaros, el viento no soplaba, parecía el sitio más olvidado del mundo, y allí quería estar, para que ella también fuera olvidada.

Sus piernas ya no corrían, pero su mente no paraba, recordaba, añoraba cada momento vivido junto a él, eso era amor, no había otra manera de llamarlo, se adoraban, querían estar siempre juntos, no entendía qué había pasado, ¿por qué él la había abandonado?, ¿por qué después de tantos sueños decidió irse con otra mujer? Simplemente no lo comprendía, y lloró.

Lo amaba, no podría odiarlo jamás, podría dejar de recordarlo a cada instante, si quisiera podría comenzar su vida de nuevo junto a alguien más, pero jamás iba a poder dejar de amarlo, él era el hombre de su vida y ninguna otra pareja podría ser más perfecta. Todos le preguntaban ¿por qué habían terminado?, ¿por qué él se casaba ese día con alguien más?, y ella no lo soportó, decidió correr, alejarse, tratar de olvidar algo que sabía, era imposible.

Decidió no volver a atrás, decidió quedarse en ese lugar alejado, bajo ese frondoso árbol que le recordaba lo diminuta que era; allí nadie la encontraría, todos, hasta él, la olvidarían, pero ella jamás podría dejarlo, porque eran el uno para el otro, y eso no cambiaría, aunque ambos quisieran.



 
VIDEOS Y CUENTOS. Design by Exotic Mommie. Illustraion By DaPino